Hace unos días encontré un link que me pareció de lo más curioso.
Imagino que a nadie le debe hacer mucha gracia surfear entre tiburones, y seguramente en esos viajes exóticos que a veces tenemos la suerte de pegarnos, algo ha podido pasar cerca de nosotros sin saberlo, ya sea un tiburón, una raya, una morena o cualquier bicho que mida más de un palmo y por tanto pueda sacarnos más que un dedo.
La tecnología avanza a pasos agigantados, y si no supimos lo que un día tuvimos bajo los pies, quizás el satélite que usa Google Maps si lo supo… que cada uno saque sus propias conclusiones.









